lunes, 6 de octubre de 2025
El puente de la Vida
“Dedicada a todos los que siguen queriendo ser diferentes y luchan contra aquellos que desean que seamos iguales.” ― Albert Espinosa
sábado, 4 de octubre de 2025
Oración a Jesús
Señor Jesús, Hijo de Dios y Salvador mío, me acerco a Ti con el corazón humilde y confiado. Reconozco tu amor inmenso manifestado en la cruz y en la resurrección; en tu presencia encuentro consuelo, fuerza y verdad. Tú conoces mis nombres, mis heridas y mis silencios; pon tu mano sanadora sobre mí y sobre los que amo.
Te doy gracias por la vida, por los bienes recibidos y por las lecciones también difíciles. Perdóname por mis faltas, por las palabras y obras que han separado mi corazón del tuyo. Límpia mi conciencia, renueva mi voluntad y ayúdame a volver siempre a Ti cuando me alejo. Dame un corazón sencillo para amar como Tú amas, capaz de perdonar, de servir y de ofrecer esperanza.
Jesús compasivo, te pido por mi familia y mis amigos: protégelos, acompáñalos en sus caminos, cura las enfermedades físicas y del alma, conforta a los que lloran y sustenta a los que están desanimados. Sé luz en nuestras decisiones, calma en nuestras ansiedades y guía cuando no vemos el camino. Concédenos unidad, humildad y cariño perseverante para apoyarnos mutuamente en la fe y en la vida cotidiana.
Te ruego también por quienes sufren sin consuelo: los enfermos, los pobres, los perseguidos, los que han perdido la esperanza. Que tu misericordia se muestre a través de manos que ayudan y de corazones que acogen. Inspira a los que gobiernan y a los que trabajan por la justicia para que protejan la dignidad de cada persona.
Señor, dame la gracia de aceptar tu voluntad, aunque la senda sea dura; enséñame a confiar en tu providencia y a colaborar con generosidad en el bien. Haz de mí un instrumento de tu paz: que pueda sembrar reconciliación donde hay conflicto, ternura donde hay frialdad, y alegría donde hay tristeza.
Jesús mío, quédate conmigo hoy y siempre. Fortalece mi fe en los momentos de duda, enciende mi esperanza cuando el futuro parece incierto y aviva mi caridad para que mis actos hablen de Ti. Que mi vida refleje tu amor con obras y con palabras, y que al final de mis días pueda presentarme ante Ti con paz y gratitud.
Te lo pido en tu nombre, Señor, confío en tu perdón y en tu promesa de vida eterna. Amén.
“Dedicada a todos los que siguen queriendo ser diferentes y luchan contra aquellos que desean que seamos iguales.” ― Albert Espinosa
Oración a Jesucristo
Señor Jesús,
Tú que eres el camino, la verdad y la vida,
te abro mi corazón en este momento.
Gracias por tu amor inmenso, por tu cruz y tu misericordia.
Te entrego mis miedos, mis dudas y mis cansancios.
Dame la fuerza para seguir tus pasos,
la humildad para aceptar tu voluntad,
y la fe para confiar en tu promesa.
Jesús, ilumina mi vida con tu luz,
guía mis decisiones con tu sabiduría
y lléname de tu paz y tu amor.
Que nunca me aparte de Ti,
porque sólo en Ti encuentro descanso y esperanza.
Amén. ✨
“Dedicada a todos los que siguen queriendo ser diferentes y luchan contra aquellos que desean que seamos iguales.” ― Albert Espinosa
Vivirás en mi corazón
Vivirás en mi corazón —no como un recuerdo frágil que se apaga con el tiempo, sino como una presencia constante que transforma lo cotidiano. Cuando pienso en ti, no vuelvo sólo a un rostro o una fecha: vuelvo a risas compartidas, a gestos pequeños que enseñaron cómo se ama y a las palabras que quedaron como faros en noches de incertidumbre.
El dolor de la ausencia es real y honesto; no lo escondo ni lo minimizo. Pero junto a ese dolor aparece también la gratitud: por el tiempo que exististe en mi vida, por lo que aprendí contigo, por las historias que ahora son parte de mi forma de mirar el mundo. Guardarás tu lugar en mí en las cosas sencillas —una canción, una frase, un olor— y en las decisiones que tomaré porque fuiste ejemplo.
Prometo llevarte conmigo sin encadenarme al pasado: honraré lo que me diste viviendo con la ternura y la valentía que me inspiraste. Habrá días de silencio y días de sonrisa fácil; ambos serán formas distintas de decirte, sin palabras, que sigues aquí.
Que esta certeza alivie el peso cuando lo necesites: no te vas del todo. Vivirás en mi corazón, en mis pasos, en las manos que decido tender a otros. Y allí, en ese lugar íntimo y verdadero, tu nombre seguirá siendo luz.
“Dedicada a todos los que siguen queriendo ser diferentes y luchan contra aquellos que desean que seamos iguales.” ― Albert Espinosa
miércoles, 1 de octubre de 2025
La Marea Silenciosa de las Ausencias
Aquí estoy, sentada en este sillón que reconozco, pero que a veces se siente ajeno. Miro mis manos, estas manos que han amasado pan, acariciado rostros y escrito tantas cartas, y me pregunto: ¿de quién son en verdad? Sigo siendo yo, lo sé, en lo profundo, en esa chispa que aún arde. Pero una marea silenciosa sube, y no es de agua salada, sino de olvido.
Es extraño. Es como si el universo hubiera decidido empezar a quitarme mis libros de la estantería, uno a uno, sin preguntar. Hoy se fue el nombre de la flor que planté con tanto cariño el verano pasado. Ayer, el motivo exacto de esa cicatriz en mi rodilla. Y mañana, ¿qué será? ¿El rostro de mi primer amor? ¿El sabor del café que mi madre me enseñó a preparar?
A veces me asusta, claro que sí. Me asusta no poder encontrar el camino de vuelta a la cocina o mirar a mis hijos y tener que luchar por traer sus nombres a la superficie. Pero otras veces... otras veces siento una extraña paz. Es como si al irse las anécdotas, se fueran también las viejas penas, los rencores tontos, las preocupaciones sin importancia.
Quizás, y solo quizás, la memoria no es lo que nos define por completo. Tal vez lo que queda, lo que resiste a esta niebla, es la esencia pura. El sentir. Aún puedo sentir el calor de un abrazo, la belleza de una melodía y el amor inmenso que late por quienes me rodean.
Así que, mientras mi mente se despide lentamente de los hechos y las fechas, me aferro a lo que es eterno: el amor que di y el amor que recibo. Ellos no están en mis recuerdos, están en mi corazón. Y por ahora, mi corazón sigue sabiendo quién soy. Soy la mujer que ama. Soy la mujer amada.
“Dedicada a todos los que siguen queriendo ser diferentes y luchan contra aquellos que desean que seamos iguales.” ― Albert Espinosa
lunes, 29 de septiembre de 2025
La casa de los nombres
En la casa donde antes vivían los rostros,
las palabras se esconden tras cortinas de polvo.
Un nombre se convierte en un jardín sin sendero,
la dirección de un recuerdo se pierde en el cielo.
Tus manos buscan fotos en un cajón de luz,
tocan sonrisas que tiemblan como hojas.
El tiempo dobla esquinas que antes reconocías;
los minutos vuelan con pañuelos de memoria.
A veces vuelves, como un faro que titila,
con fragmentos de un verso, con el olor de la lluvia.
Otras, te quedas en la puerta del silencio,
mirando adentro como quien intenta recordar el mapa.
Yo hablo despacio, te nombro la distancia,
te ofrezco un nombre nuevo cuando el viejo se pierde.
Porque amar es aprender a sostener las manos
aunque el camino vuelva a olvidarlo todo.
“Dedicada a todos los que siguen queriendo ser diferentes y luchan contra aquellos que desean que seamos iguales.” ― Albert Espinosa
Entre Niebla y Recuerdos
Se escapan los nombres,
como aves al alba,
y en el jardín del alma
se marchitan los ayeres.El tiempo, antes firme,
se vuelve arena suelta
que resbala entre los dedos
de una memoria cansada.Hay ojos que aún reflejan
lo que el corazón no olvida,
aunque la mente dibuje
sombras en vez de rostros.Manos que tiemblan lento
buscando un hilo de luz,
mientras el silencio cubre
lo que un día fue canción.Y sin embargo, en lo profundo,
brota una chispa quieta:
amor que no necesita nombre
para seguir existiendo.Porque aunque el recuerdo duela
o se pierda en el camino,
la ternura florece intacta
entre la niebla del olvido.
“Dedicada a todos los que siguen queriendo ser diferentes y luchan contra aquellos que desean que seamos iguales.” ― Albert Espinosa
Si alguna vez olvido quien soy…
Si alguna vez olvido quien soy…
“Dedicada a todos los que siguen queriendo ser diferentes y luchan contra aquellos que desean que seamos iguales.” ― Albert Espinosa
martes, 9 de septiembre de 2025
Cuando se abre una flor
“Dedicada a todos los que siguen queriendo ser diferentes y luchan contra aquellos que desean que seamos iguales.” ― Albert Espinosa
sábado, 6 de septiembre de 2025
La grandeza de la humildad
La humildad no es debilidad ni sumisión; es, en realidad, una de las formas más puras de grandeza. Quien es humilde reconoce sus virtudes sin vanidad y sus limitaciones sin temor. La humildad nos enseña que nadie es más ni menos que otro, sino que todos estamos en el mismo camino de aprendizaje.
Un corazón humilde se abre al diálogo, escucha antes de juzgar y sirve sin esperar recompensa. Es capaz de alegrarse con los logros ajenos porque sabe que la verdadera riqueza no está en ser más que los demás, sino en crecer junto a ellos.
La grandeza de la humildad está en que nos libera del orgullo y nos permite ver la realidad con claridad. Nos conecta con la sencillez, con la gratitud y con la paz interior. Y al mismo tiempo, hace que quienes nos rodean se sientan vistos, valorados y respetados.
En un mundo que muchas veces exalta la apariencia y la competencia, la humildad se vuelve un faro de humanidad y una fuerza silenciosa capaz de transformar relaciones, comunidades y corazones.
“Dedicada a todos los que siguen queriendo ser diferentes y luchan contra aquellos que desean que seamos iguales.” ― Albert Espinosa
El puente de la vida
La vida es un puente tendido entre lo que fuimos y lo que seremos. Sobre sus maderos llevamos recuerdos, decisiones, miedos y sueños; algunos tablones crujen, otros brillan aún con la lluvia recién secada. No siempre vemos el final desde el inicio: a veces el horizonte se oculta tras la niebla y sólo avanzando descubrimos la forma del camino.
Cruzar no exige ausencia de temor, sino el valor de dar el siguiente paso a pesar de él. Cargar equipaje demasiado pesado —rencores, culpas, expectativas ajenas— hace la travesía larga y torpe. Aligerar la carga, pedir ayuda cuando el viento sopla fuerte, o confiar en los propios pies son actos sencillos que, acumulados, nos permiten avanzar con más calma y con la vista puesta en el paisaje que se abre al otro lado.
Habrá momentos en que el puente se sacuda: pérdida, cambio, despedidas. Esos temblores no siempre anuncian ruina; muchas veces revelan segmentos que necesitan repararse, personas que necesitan perdón, o la valentía de construir nuevos tramos. Y habrá tramos de quietud, donde podemos detenernos a mirar el río que corre abajo y agradecer lo aprendido.
Quizá lo más valioso no sea llegar pronto, sino aprender a caminar con presencia: a escuchar el canto del viento, a ofrecer la mano al caminante que tropieza, a reconocer que cada paso deja una huella. Al cruzar, mirar atrás no para quedarse, sino para ver cuán lejos hemos llegado. Así, cada puente que construimos y cada puente que cruzamos nos transforma, y en esa transformación descubrimos que la vida no es sólo destino: es el arte de atravesarla.
— Pequeña estrofa
Puente entre ayer y mañana,
mis pasos hacen eco y luz;
llevo lo que me sana,
dejo lo que me hace cruz.
“Dedicada a todos los que siguen queriendo ser diferentes y luchan contra aquellos que desean que seamos iguales.” ― Albert Espinosa





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